Chocolate real en movimiento

Conoce nuestra historia

Alguien te habló de nosotros

Estamos empezando este sueño en Miami y queremos que accedas a nuestra venta privada

Porqué estamos aquí

De Bogotá para el mundo

Dónde nace este sueño.

En una esquina viva de Bogotá en La Macarena nunca dejó de oler a cachocolate caliente. Allí, nació Lachoco Latera.

Marcela, la maestra del tiempo lento

El oficio que sostiene este sueño.

Marcela aprendió que el chocolate no se acelera. Se escucha. Su oficio es una mezcla de rigor, intuición y cariño: una forma de transformar la paciencia en dulzura.

Diana, la guardiana del sueño

La fuerza que sostiene el camino.

Diana es quien cuida el puente entre el sueño y la realidad. La que sostiene, impulsa y abre camino, uno que ahora empieza a cruzar fronteras.

La decisión de migrar

El sueño pidió volar.

Llevar el cacao más allá no era dejar atrás la tierra, sino expandir lo que ella nos enseñó del chocolate real.

La llegada a Miami

Inicio de un nuevo capítulo.

Miami nos recibió con luz, acentos mezclados y la sensación de que aquí los sueños encuentran espacio.

El propósito: Tiempo de Chocolatear

La razón que de todo esto.

Tiempo de Chocolatear no es una marca: es una manera de vivir. Es llevar el chocolate como un recordatorio de que lo real aún existe, y que todo lo que se hace con calma sabe distinto.

La invitación a unirte a nuestra red cercana

Camina con nosotros este sueño.

Queremos una comunidad cercana. Si sientes que esta historia te toca, aquí hay un lugar para ti. Caminemos este inicio juntos.

    Accede a la primer venta privada

    Edición limitada • Miami

    Marcela Portela en su taller

    Marcela Portela

    Maestra Chocolatera

    Oficio, origen y tiempo lento

    Desde 2007

    Marcela es una maestra del tiempo lento. Lleva más de quince años escuchando el cacao, respetando sus ritmos y revelando en cada pieza la memoria de la tierra. Su oficio nace entre fogones, paciencia y tradición: un trabajo donde el origen se honra y el sabor se construye con cuidado.